Mujeres
y hombres frente a un mismo tablero

Diferenciar entre un ser
humano y otro por su género es absurdo, el ajedrez refleja esta realidad con
claridad y se va convirtiendo en un gran ejemplo para demostrar que otra
sociedad es posible, un deporte donde no importa el sexo al que pertenezcas,
sino la capacidad creativa de cada cual.
Quien piensa que la mujer
es inferior al hombre frente a un tablero de ajedrez sólo tiene que echar un
vistazo a la historia y repasar la larga lista de jugadoras talentosas que han
competido de tú a tú en el ajedrez masculino. Desde Vera Menchik
y Sonja Graf, pasando por las jugadoras soviéticas y
las hermanas Polgar, llegando al ajedrez actual con
figuras emergentes como Hou Yifan.
El ajedrez actual permite,
en muchas de sus competiciones, que hombres y mujeres compartan tablero.
Prácticamente ningún otro deporte cumple este requisito y las mujeres van
ganando espacio mas allá de los prejuicios de una
sociedad machista que se resiste.
Así como ocurría hace
siglos, todavía hay gente que sostiene que los hombres juegan mejor al ajedrez
porque son más inteligentes que las mujeres. Se escribe sobre el tamaño del
cerebro, la testosterona y el instinto materno y que por solo ser mujeres ya
estarían condenadas a perder frente al Hombre.

Hasta el ex campeón mundial,
Gary Kasparov, sostuvo que podría vencer a cualquier
mujer y con un caballo de menos, Judith Polgar le
hizo tragar sus palabras más allá de prejuicios y estereotipos.

Un reciente estudio,
realizado por expertos de la Universidad de Sheffield y publicado en Psychological Science, sugiere
que las jugadoras de ajedrez no se ven afectadas por los estereotipos negativos
sobre sus habilidades durante las competiciones. Estos datos se oponen a los
hallazgos previos vinculados a que estereotipos negativos puede obstaculizar el
desempeño de las mujeres.
Para llegar a esta
conclusión, los expertos, liderados por Tom Stafford,
analizaron los datos de 160.000 jugadores de ajedrez y más de cinco millones de
partidos de ajedrez entre 2008 y 2015. El sistema de clasificación de la FIDE
(Federación Internacional de Ajedrez) continuamente incorpora los resultados de
las partidas para actualizar las calificaciones de los jugadores. Estas
clasificaciones se pueden usar para predecir quién ganará en un partido. En
total, los análisis incluyeron datos de 150.977 hombres y 16.158 mujeres que
jugaron un total de 5.558.110 de partidas.
“Nuestros hallazgos muestran que hay factores más importantes para determinar
el rendimiento del ajedrez en torneos masculinos y femeninos. La muestra
mundial nos da mucha confianza de que nuestros números son confiables”.
Hasta ahora se creía que ser
consciente de un estereotipo negativo provocaba que las personas estén más
ansiosas, más cohibidas y menos capaces de suprimir los pensamientos negativos,
resultados que en última instancia obstaculizan la capacidad de realizar una
tarea.
Debido a que las mujeres están notablemente subrepresentadas
en el mundo del ajedrez competitivo, la amenaza del estereotipo puede ser
especialmente importante para ellas.
En general, los hombres tenían una calificación FIDE promedio ligeramente más
alta que las mujeres. Pero los resultados del estudio indicaron que eran ellas
quienes ganaban más partidas contra hombres, al menos
con mayor frecuencia de lo que se hubiera predicho dada la calificación
de cada jugador.
"Las noticias son buenas
para las jugadoras de ajedrez – concluye Stafford –
ya que cada vez son más las que se dedican a este deporte. Aunque la
discriminación es real, nuestros resultados muestran que las mujeres que juegan
al ajedrez en torneos no están en desventaja cuando se enfrentan con hombres”.
Sin embargo se ha dado
también el dato
de que sólo el 6% de los ajedrecistas federados son mujeres, ¿Por qué es así?
¿En qué sentido favorece o no el enfrentamiento en el mismo tablero entre
mujeres y hombres? ¿Por qué en los torneos el 90% de los jugadores son hombres?
¿En qué sentido son útiles los torneos en los que solamente participan mujeres?
La respuesta podemos buscarla en los mismos torneos de ajedrez analizando la
competencia y la promoción del ajedrez entre las mujeres.
Debemos difundir el ajedrez y
todas sus virtudes. Además de los torneos y campeonatos mixtos, se deben abrir
espacios y oportunidades para que las mujeres puedan comunicarse y jugar al
ajedrez entre sí, los campeonatos infantiles de ajedrez son una alternativa muy
válida para lograr ese objetivo.
Para ello, el ajedrez debe
ser comprendido como una herramienta social, además de ser un juego y un
deporte donde las mujeres ganan espacio y todos nos beneficiamos.