Los grandes campeones y maestros de ajedrez han dejado con sus
planteos, estilo de juego y actitudes, lecciones que todo estudiante debe
conocer para su crecimiento y fortaleza. Es parte del proceso de aprendizaje
asimilarlas y ponerlas en práctica. Para eso veamos a estos tres grandes
campeones.
1) Bobby Fischer: fue una combinación entre
talento y trabajo duro. Dedicó cada minuto que podía a
la lectura de libros de ajedrez. Bobby pasó 10 veces más tiempo leyendo
libros de ajedrez que jugando. Se crió en
Brooklyn, aprendió a jugar al ajedrez a los 6 años y rápidamente se convirtió
en un prodigio. Jugó en uno de los clubes más antiguos del mundo. Alcanzó
el título de Gran Maestro Internacional en agosto de 1958, con sólo 15 años.
Luchó una batalla memorable y tumultuosa contra el campeón de ajedrez ruso
Boris Spassky en Reykjavik,
Islandia en 1972, en 21 partidas para convertirse en campeón del mundo.
Nunca
defendió su corona, rechazando el Match de 1975 contra el retador de
la Federación Internacional de Ajedrez, Anatoly Karpov.
El ICF concedió el título a Karpov y Fischer
desapareció de la vista durante casi dos décadas. Reapareció en 1992 para jugar
con Spassky en una revancha multimillonaria en
Belgrado. Fischer ganó el encuentro y 3,5 millones de dólares.
Primera lección – Leer, leer y leer…
No tuvo
entrenadores de ajedrez, pero tuvo que enfrentarse a los jugadores rusos que
disponían de equipos enteros de entrenadores desde que eran jóvenes. El
americano logró su grandeza únicamente a base de leer libros. Se dice que a
los 14 años Bobby había leído todos los libros de ajedrez importantes. A
los 29 años ganó el Campeonato del Mundo. Pero siendo ya campeón de
Estados Unidos, sabía que tenía un largo camino que recorrer para vencer a
los rusos, que eran los mejores. Así que para continuar su preparación aprendió
ruso y empezó a leer todos los libros y revistas de ajedrez en ruso.
Segunda lección. Seguir leyendo…
Cierta
vez, un amigo le preguntó si podría el darle una lección de ajedrez. Bobby
dijo que sí y le dijo que fuera a casa a leer el MCO (Enciclopedia de Aperturas
de Ajedrez Moderno) de principio a fin. En aquellos tiempos era un
manual de referencia donde los jugadores de ajedrez podían investigar
líneas específicas de aperturas. Fischer había leído ya todo el MCO, incluyendo
las variantes y las líneas que no se jugaban. Cuando su amigo volvió al cabo de
un mes, totalmente agotado y le dijo que estaba listo para la segunda lección.
Fischer le respondió: “vete a casa y léelo por segunda vez.”
Tercera lección
“Un fuerte sentido posicional es clave para diseñar estrategias
profundas. Dedica tiempo a estudiar las estructuras de peones”
Aunque
Fischer era un jugador muy completo se destacaba en él la capacidad para
diseñar novedosos y complejos planes estratégicos. De hecho, a Fischer le
debemos la creación de numerosos planes temáticos producto de su ingenio. Las
más importantes son el manejo de los peones y sus aperturas con caballo.
2) Gran Maestro Vassily Ivanchuk: Con
imaginación, fantasía, alejamiento de lo establecido y ruptura de las normas
conocidas nos ha dejado estas ideas tomadas de sus propias declaraciones y
actitudes.
Focalízate en cada partida
“Cuando
comienzo a jugar una partida trato de olvidarme de las partidas anteriores
y de concentrarme solo en la nueva. Esa es ahora la más importante
para mí. Pero, por supuesto, no soy un ordenador y no se puede simplemente
presionar un botón, borrar, y olvidar automáticamente lo que uno quiere. Pero
si quieres jugar bien, es importante concentrarse en el ahora.”
Para
conseguirlo céntrate en un objetivo pequeño, olvida todo lo demás. De este modo
conseguirás aliviar la presión sobre ti mismo de tener que elegir siempre
lo mejor Estar centrado en una tarea pequeña es la mejor forma de evitar
distraerte con la exigencia de obtener grandes logros.
Utiliza a las máquinas pero no permitas que te utilicen a ti
“A veces
sucede que la evaluación del módulo es muy abstracta. Es correcta, pero no
es útil para un juego práctico. Si quieres manifestar su corrección tienes
que mantener la valoración con jugadas fuertes y si no se encuentras todas
esas jugadas puedes perder muy rápidamente. Para un ordenador esto no
es un problema, pero para los seres humanos no es tan fácil.
La
tecnología nos ha aportado muchas cosas maravillosas y los módulos de análisis
han simplificado enormemente el problema de analizar y calcular variantes. Pero
es preciso incorporar el esfuerzo humano y el sentido práctico. La suma de
módulos de análisis nos devuelve un número previsible en cuanto a la
creatividad, fuerza de cálculo y conocimiento del ajedrez de las máquinas. En
cambio, la suma de expertos de ajedrez da lugar a un todo que es otra cosa. Y
esa otra cosa será muy difícil de suplantar por los módulos.
Sé persistente
Son
varias las entrevistas concedidas tras las derrotas y también varias las
veces en las que ha manifestado, en esos momentos, sus deseos de dejar el
ajedrez.
“El
ajedrez me destruye” es la frase que
utilizó. Pero el ucraniano ha seguido deleitando a los aficionados con la
riqueza de sus ideas y su enorme versatilidad ante el tablero. La persistencia
es uno de los ingredientes fundamentales para el éxito, y la prueba es el
propio Ivanchuk,
jugador de la élite durante décadas con un talento para el ajedrez
abrumador, pero cuya carrera no hubiera sido nada sin insistir una y otra vez y
levantarse después de cada derrota.
3) Anatoly Karpov. La
Historia del ajedrez es amplísima, pero el juego tal y como lo conocemos hoy,
ganó relevancia con los primeros jugadores europeos que basaban toda su
estrategia en lanzar ataques feroces contra el rey rival con una táctica que
solía funcionar por la deficiente capacidad defensiva de los rivales. Estos
comienzos fueron transformándose en estrategias mucho más sofisticadas que
perseguían ganar la partida sin buscar siempre, y deliberadamente, ataques
frontales. Y dentro de este refinamiento Karpov ha
aportado muchísimo conocimiento teórico. Tomemos algunas de las lecciones
teóricas de este maestro planteadas a través de libros.
Perseguir siempre y en cada jugada un objetivo concreto
No sólo
es importante definir un plan, sino ejecutarlo en cada una de las jugadas. Esto
encierra un conocimiento importante, que es el cuestionarnos especialmente
aquellas jugadas que nos parecen “naturales”. Las jugadas naturales
probablemente sean una de las mayores fuentes de errores posicionales. Es por
esto que cada jugada no sólo debiera estar al servicio de los principios
generales del ajedrez, sino que tendría que cuestionarlos y ser capaz de
romperlos cuando las circunstancias así lo requieran.
La profilaxis, máxima profundización en las características de las
posiciones
La
profilaxis es el hábito de preguntarse constantemente a sí mismo lo que el
oponente quiere hacer y a tenerlo en cuenta en el proceso de toma de
decisiones. Karpov siempre ha sido capaz de
adelantarse a las amenazas de sus rivales muchas jugadas. Quizás sea el jugador
que mayor capacidad tuvo para integrar los planes de los rivales en sus propios
planes y, por tanto, evitar caer víctima de los ataques de sus oponentes. Una
jugada es profiláctica cuando es capaz de frustrar los planes de tus oponentes
y derriba todo lo que tratan de construir o crear. Como consecuencia de esta
estrategia de anticipación se espera que se cometan errores para sacar provecho
de ellos. Karpov conseguía frustrar a sus oponentes
por aburrimiento o frustración, hasta que el error se apoderaba de ellos.
La constricción como herramienta universal para todas las fases del
juego
Constreñir
significa ahogar la movilidad de las piezas de nuestro rival. Es preciso
alcanzar un nivel de análisis elevado y trabajar específicamente en el mejor
ataque. Esto podemos conseguirlo de muy diversas formas: clavando una pieza,
obligando a dicha pieza a estar pendiente de una debilidad, ocupando la casilla
a la que quiere ir la pieza de nuestro rival, obstruyendo líneas de juego. Karpov lo puso de manifiesto una y otra vez, dentro de su
juego la constricción es una ley, ha sido un experto en detectar micro ventajas
y ser capaz de explotarlas.
En resumen, lectura, estudio y persistencia son tres virtudes
fundamentales que debe conseguir el estudiante de ajedrez moderno siguiendo las
enseñanzas de los Grandes Maestros.